Entrevista a Alan Moore (Marzo 2011)











-¿Puedes explicarnos brevemente quién eres y a qué te dedicas?

Espero ser breve, soy Alan Moore, y he logrado permanecer en mi lugar de nacimiento en Northampton durante mis enteros 57 años sobre el planeta. Probablemente por lo que mejor se me conoce es por mi trabajo escribiendo comic books, aunque mi desencanto con la industria del cómic me ha llevado a poner tanta agua de por medio entre yo y los cómics como sea capaz. Eso no quiere decir que todavía no disfrute trabajando en el medio, que lo hago, pero no deseo trabajar en ningún sitio cerca de la industria, que pienso que es un sector vil.

Recientemente me he estado expandiendo hacia otras áreas en las que estoy interesado, que se habían quedado un poco en la recámara cuando mi vida entera quedó secuestrada por la industria de cómic americana. Estas cosas incluyen una segunda novela en la que estoy trabajando, que me consume actualmente mucho tiempo, y que se llama ‘Jerusalem’. ‘Jerusalem’ trata enteramente sobre la media milla cuadrada en la que me crié, y que originalmente suponía la ciudad entera de Northampton. Acabo justo de volver a retomar la escritura de ‘Jerusalem’ después de haberme llevado cerca de 18 meses supervisando mi bonito, valeroso pero probablemente condenado a su final, magazine underground ‘Dodgem Logic’. Vamos a tomarnos un descanso con ‘Dodgem Logic’ sencillamente porque hemos estado perdiendo dinero con ello, y cuando digo nosotros quiero decir yo. Realmente me encantaba, cada momento de ello, estoy de verdad increíblemente orgulloso de la aventura completa, pero probablemente deberíamos haber tenido al menos un plan A. Simplemente no podemos continuar produciendo el magazine a su alta calidad habitual, así que vamos a tomarnos un descanso y ver si hay una forma viable de realizarlo. Las perspectivas pintan muy bien.

También estoy envuelto en proyectos musicales y descansando un poquito de vez en cuando. Básicamente, esparciéndome y divirtiéndome en muchas otras áreas a las que solía dedicarme anteriormente cuando era adolescente con el Art Lab de Northampton. Por lo tanto, mi carrera se ha convertido en bastante medida en un círculo cerrado sin haber salido del lugar en el que permanezco habitualmente. Ésa es la respuesta más corta que puedo hacer a tu pregunta.

-¿Qué metas tienes para tu arte y su impacto en el mundo?

Bien, cuando empecé creo que tenía 25 o por ahí. Me refiero a cuando realmente conseguí sacar un mínimo sueldo para vivir de escribir, dibujar o ambas cosas. Yo había comenzado inicialmente en el Art Lab de Northampton, que era un movimiento fantástico instigado por el bohemio Jim Haynes, quien empezó el movimiento Art Lab en Inglaterra sugiriendo que no hay nada que prevenga a la que gente que tiene la misma opinión a alquilar una habitación una vez a la semana, a juntarse, a sacar magazines o a hacer performances. El movimiento Art Lab brotó en bastante medida de eso. Yo estuve envuelto en el Art Lab de Northampton cuando tenía 16 ó 17, y puso increíblemente los pies en la tierra porque estaba perfectamente politizado desde el principio. Todo formaba parte de la contracultura que flotaba en el aire por esa época. Aunque obviamente tenía muchos defectos en su ejecución, aún creo que la contracultura contiene algunos elementos increíblemente válidos.

Yo fui expulsado de la escuela a la edad de 17, probablemente fue bastante merecido, por traficar con LSD, siendo consciente que estaba contra la ley, por lo que probablemente no puedo quejarme demasiado. Esto había perjudicado un poquito mi desarrollo futuro, ya que el director de la escuela la tomó conmigo de una manera bastante personal, y le escribió a todas las instituciones educativas a las que yo podría haber ido. Básicamente le había dicho a las escuelas de arte y universidades que no me admitieran como alumno porque dejaría arruinar los valores del resto de alumnos. Esto también se extendió a la hora de encontrar un empleo, por entonces incluso se necesitaba una referencia de tu anterior lugar de trabajo o de tu anterior escuela. Era como si mis referencias fueran el equivalente de la antimateria. De forma que tuve una serie de trabajos bastante penosos hasta que finalmente conseguí resguardarme de la lluvia y llevar a cabo un mal pagado y ciertamente pesado trabajo de oficina.

A la edad de 25 aproximadamente pensé de repente que lo que yo siempre había querido era poder expresarme a través de mi arte y ganarme la vida con mi arte, mucho más que gastar mi vida haciendo algo que no quería hacer. Así que decidí que sería una buena ocasión para lanzarme a ello. Estaba casado pero me parecía que podría vivir de la seguridad social durante unos cuantos meses, o un año, hasta que me asentara como artista, escritor, o ambas cosas; porque por entonces todavía me hacía ilusiones con ser un artista capaz. Dejé mi trabajo y creo que esa misma mañana recibí una llamada telefónica de mi esposa diciendo que estaba embarazada de la que llegaría a ser nuestra primera hija. Lo que me puso en apuros, ya que parecía bastante temerario abandonar un trabajo seguro, aunque pesado, teniendo un bebé de camino. Por otro lado, si hubiera esperado hasta que el bebé naciera, probablemente nunca hubiera tenido el coraje de hacer esa clase de cambio. De manera que seguí adelante con ello, dejé mi trabajo y básicamente no hice nada durante aproximadamente un año. No desarrollé nada muy detallado. Empecé muchos proyectos que eran en mucho demasiado grandes para siquiera acabarlos, y ése era su encanto. Sabía que si terminaba un proyecto tendría que enviarlo y tendría que ser juzgado. De forma que estaba embarcándome en proyectos que claramente nunca iba a terminar, lo que creo que es algo que hacen muchas personas; hacen eso o su equivalente. En bastante medida tendrían el sueño de que podrían haber sido alguien importante o con habilidades, más que arriesgarse a poner sus sueños de verdad a prueba y terminar incluso sin ese sueño. Me di cuenta que es lo que yo estaba haciendo, y también me di cuenta que era la cosa más estúpida y autoderrotista que posiblemente podía hacer. Decidí que todo esto estaba completamente en mis manos, que no había una conspiración intentando frenarme en conseguir lo que quería, y al mismo tiempo que no había super amigos que estuvieran intentando ayudarme a alcanzar donde quería, que todo dependía completamente de mí. Una vez que se me encendió esa pequeña bombilla en la cabeza me di cuenta que simplemente debía hacer algo que pensara que fuera adecuado, enviarlo a algún sitio, y si era rechazado, hacer algo más.

Hice un tira cómica a medio terminar para su posible inclusión en uno de los periódicos sobre música que por entonces había aquí, ‘Sounds’. Recibí un telegrama, en esa época no teníamos teléfono, pidiéndome que me pusiera en contacto con ellos y diciendo que les gustaría sacar adelante la tira. Éste fue el comienzo de mi carrera, y realmente lo que significó era que tomaba la responsabilidad de mi propia vida, de mis fracasos y de mis éxitos, que algunos debería haber. Hacerte responsable de algo, descubrí, tendía a darte poder sobre ello. Hacerte responsable de ti mismo, ciertamente te da poder sobre ti mismo, y ése es el único poder con el que me siento políticamente cómodo. El poder sobre otros significa tiranía, en cualquier contexto en el que ocurra, sea en una nación o en una familia. Mientras que el poder sobre uno mismo es una necesidad para ser un ser humano completo.

Por lo tanto, había conseguido llamar a la fortuna y hacía, con el añadido de otra tira con un gag de 5 viñetas en un periódico local, en torno a 45 libras a la semana. Esto suponía sobre 2 libras más de lo que ganaba con la prestación de la seguridad social. Era un margen estrecho, pero me hizo un hombre honrado, y llegué a convertirme en escritor profesional.

Pero, volviendo a tu pregunta, eso me dejaba con la cuestión primordial de acerca de qué es lo que quería escribir y qué es lo que quería decir. Todavía estaba en gran medida influenciado por la moral y las ideas políticas que adquirí en mi adolescencia, y me da vergüenza decir que probablemente aún lo estoy. Cuando era adolescente, con escasa reflexión me sugería a mí mismo una imagen ridícula y fantástica de la clase de tipo que podría querer ser cuando fuera mayor. Y es horrible, pero parece haberse vuelto completamente verdad hasta el último detalle. Cuando mi agenda estuvo completa me gustaba pensar que había llegado a ser más sofisticada y más compleja, pero la moralidad y la ética básicas quedaron probablemente determinadas a la edad de 18 o 19. Y lo mismo pasaba en los Arts Lab, teniendo en cuenta que eran los 60, había sido casi un imperativo el no decir algo simplemente por decirlo, debía incluir una dimensión moral o política. Una dimensión que informara en un nivel importante.

Por la época estaba haciendo una valiente tira sobre los delirios de un alcohólico que creía ser detective para los periódicos musicales, y hacía una tira con un gag de 5 viñetas sobre un gato parlante para el periódico local. Me proporcionaban vehículos para decir algo de vez en cuando. Lo que es bastante sorprendente es que la tira del gato parlante pronto llegó a ser uno de mis proyectos favoritos de forma que se convirtió en un vehículo donde podía responder increíblemente rápido a cualquier cosa que saliera en las noticias. Solía hacer estas tiras en las horas de la mañana. Así que cualquier cosa que saliera en las noticias, podía convertirlo en la tira de esa semana. Y se me permitió bastante libertad una vez que se hizo obvio que a los lectores le gustaba realmente la tira. De manera que empecé a introducir personajes tales como, creo que durante el incidente de Chernobyl, ‘Nicolai the Nonconformist Nuclear Death Cloud [Nicolai el Inconformista con la Nube de Muerte Nuclear]. Así que pude de alguna forma introducir valoraciones, no particularmente astutas o ingeniosas valoraciones, pero pude responder a cosas como la Guerra de las Malvinas, el incidente de Chernobyl, y varios acontecimientos políticos alrededor del mundo. En la tira de rock and roll para el periódico musical pude vencer algunas asquerosas opiniones políticas radicales. Nada en lo que quisiera hacer mucho hincapié, pero ahí quedó el intento. Cuando decidí que no podía dibujar lo suficientemente rápido o bien como para vivir como dibujante, y me cambié a escritor, me llevé esa sensibilidad conmigo.

Estuve escribiendo historias cortas de suplemento para 2000AD y aprendiendo mi oficio, pero al mismo tiempo todavía quería poder hacer valoraciones. Recuerdo una de las primeras historias de las que más contento quedé, esa llamada ‘Grawks nos trae regalos’ en 2000AD, en la que presento una panda de ruidosos, vulgares aliens aterrizando en la Tierra y básicamente haciéndonos lo que los colonos americanos hicieron a los nativos americanos. Ordenándonos a salir de nuestro territorio, destruyendo nuestra forma de vivir, y luego poniéndonos en reservas como una especie de atracción turística. Como digo, no es la más sutil analogía política, pero quedé encantado con ella, poder conseguir a esas alturas de mi carrera una historia como esa publicada en 2000AD. Decidí probar y llevarlo más lejos. Por entonces tenía la limitación de que sólo me permitían historias suplementarias de 6 ó 7 páginas. Intenté contar las historias más relevantes que podía en ese espacio, pero aun así tenía sus limitaciones.

Cuando conseguí por primera vez continuidad de publicación en los cómics británicos, y en particular con ‘V de Vendetta’, tuve oportunidad de narrar con tal de que fuera una historia de aventuras que cumpliera todas las expectativas del público de aventuras para el que estaban enfocadas, se me dio la libertad de añadirles todo lo que quisiera. Lo que yo quería hacer era convertirlas en una parábola para hablar de mis por entonces ideas en formación sobre la Anarquía y el Fascismo, que veía que eran los dos polos del paisaje político. Anarquía significa que no haya líderes, y eso parece implicar que si no vas a seguir a un líder, entonces eso requeriría que llegaras a ser tu propio líder, lo que para mí parece implicar tomar responsabilidad sobre ti mismo, tus pensamientos y tus acciones. Lo que, pienso, es el primer paso para llegar seriamente a algo. El Fascismo, en el otro extremo, es una abdicación completa de responsabilidad. Es colocar toda la responsabilidad en el Estado, para que en los juicios por crímenes de guerra puedas decir “Simplemente obedecía órdenes”. Estos, para mí, parecen ser los dos polos de la política, el Fascismo y la Anarquía. Todo lo demás casi parece una escala entre ellos. De forma que con ‘V de Vendetta’ pude explorar esas ideas y expresarlas en los cómics en lo que creo que probablemente fue la primera vez que se hizo. Empecé a darme cuenta del increíble potencial del medio de los cómics para expresar ideas radicales. Por esas fechas había llegado a ‘Swamp Thing’ para DC, en torno a 1982, por ahí más o menos, y lo vi como un vehículo potencial para hablar acerca de políticas ambientales, entre otras cosas.

A lo largo de mi carrera, aunque siempre he intentado ser entretenido, no creo que ser simplemente entretenido sea suficiente en absoluto. Creo que poder decir algo bello es grandioso, pero necesitas algo significativo que contar. Así que siempre he visto mi arte, en la forma que fuera, como propaganda en cierto grado, no para el estado de la nación, sino propaganda para el estado de la mente. Creo que posiblemente es todo lo que el arte puede o debiera ser alguna vez, sea de quien sea el arte. Que todos estamos haciendo anuncio desde nuestros pequeños y aislados estados nacionales independientes, poniéndolo en un lenguaje que esperamos pueda comunicar lo que queremos expresar, y luego exportándolo donde esperamos que llegue a gente que pueda usar ese tipo de información.

A día de hoy, tiendo a creer, no sé nada de América pero sí es cierto en Inglaterra, que el sistema educativo no funciona. No ha funcionado desde hace décadas, y aunque no reivindicaría ser completamente imparcial, no lo digo sólo porque me expulsaron de la escuela. Creo que la educación es probablemente el asunto más importante, y de verdad creo que el camino que estamos llevando no funciona. Además, no creo que esté en el interés de ninguno de nuestros gobiernos el educarnos adecuadamente. ¿Por qué nos querrían inteligentes y que los mandáramos al cuerno? Eso no les beneficia necesariamente. Tiendo a creer que recae sobre nosotros mismos el educarnos. Eso es con certeza lo que hice después de que mi educación se truncara. Yo, a la edad de 17, estaba muy enajenado de mi carrera escolar, pero había montones de cosas que me interesaban, así que simplemente me acercaba por la biblioteca local y dejaba que mi cerebro absorbiera todo lo que pudiera. Y estoy bastante contento con el camino que ha tomado mi propia educación. El viernes voy a dar una conferencia en la Universidad de Lester. Nunca iría a una facultad o escuela universitaria, no soporto estos sitios, pero me proporciona ciertamente un montón de satisfacción el ir y ser el tipo de persona que a esos sistemas educativos les gusta invitar para hablar a sus alumnos. Lo encuentro bastante irónico y es bastante divertido, disfruto haciéndolo.

Pero creo que si hay un defecto masivo en la manera que nos educamos a nosotros mismos como especie, entonces eso pone un tremendo peso de responsabilidad sobre los artistas, animadores y actores. Conozco a algunos de los mejores cómicos en activo del país, últimamente he trabado bastante amistad con ellos, y recuerdo una cita, no recuerdo de quién, pero decía que los cómicos en activo son las legislaturas secretas no reconocidas de nuestro tiempo. Creo que es una cita maravillosa y que algo de verdad hay en ella. Al cómico, al idiota si quieres, se le permite decir cosas que a nadie más se le permite decir. Él/ella puede criticar las instituciones sociales desde la seguridad de su persona ridícula. Es la forma por la que a los bufones siempre se les permitía burlarse del rey, y creo que hay muchos cómicos que se unen a la lucha. Una de las performances a las que he ido recientemente incluye la que había estado realizando el cómico Robin Ince en el Teatro de Bloomsbury de Londres por las Navidades. Creo que suelen usar un título del estilo “Villancicos de Navidad para Chicos Ateos”. Son para los racionalistas que se enfrentan violentamente a los creadores y a las ideas de diseño inteligentes que se están arrastrando a través del Atlántico. Entonces, tienes una mezcla de científicos, cómicos, y gente como yo, una especie de ocultistas adoradores de serpientes que no están realmente seguros de por qué han sido invitados. Pero parece que todos encajamos bien, y mucho del humor va dirigido a los gags políticos y, como digo, creo que es conveniente para cualquier músico, o cómico, o artista, o escritor, o profesional del cómic en esa materia, decir en voz alta lo que sea en lo que crean. Para decir en realidad algo más que simplemente proporcionar una pátina de entretenimiento soso, material que sólo tiene sentido para ocupar otra media hora o así de las vidas ampliamente vacías del público. Eso no es para lo que debería estar el Arte, el Arte no debería ser un sedante. Tampoco debería ser para hacernos sentir mejor acerca de las deprimentes circunstancias en las que estamos siendo forzados a vivir. El Arte debería ser un estímulo, debería ser psicodélico, debería ser algo que generalmente abre la mente, que te da información que no habías tenido antes, y te da diferentes posibilidades de cómo interactuar con el mundo. Y así es como diría que probablemente es mi agenda.

-Tienes un amplísimo rango de tópicos y temas que tocas a través de tus títulos, desde obras directamente políticas tales como ‘V de Vendetta’ y ‘Watchmen’, hasta lo ambiental con ‘Swamp Thing’, hasta lo metafísico con ‘Promethea’ y ‘Neonomicon’. ¿Hay algún mensaje unificado que se exprese a través de todos estos trabajos?

Todos vienen de la misma persona, por lo tanto estarían reflejando partes de mi psique y mis intereses. Sí, estoy interesado en el medio ambiente, y de esta forma ‘Swamp Thing’ es el resultado de ello. Estoy muy interesado en la sexualidad y las políticas sexuales y eso se ha expresado a través de varias cosas, tales como ‘Swamp Thing’, ‘Marvelman’ y probablemente llegado a su culminación con ‘Lost Girls’, donde investigué ideas acerca del erotismo, de nuestras respuestas sexuales y de cuándo conviene hablar sobre algo. Disfrutamos mucho haciéndolo, Melinda y yo, y nos interesaba mucho la respuesta porque lo tomamos muy seriamente como obra de arte. No fue tomado como pornografía barata, y tras dedicarle 16 o 18 años, acabamos bastante contentos de eso.

Diría que probablemente no hay un solo tema unificado excepto la diversidad en sí misma, no hay razón por la que tengamos que especializarnos como seres humanos. Sí, sé que en la escuela nos dijeron que la administración queda más ordenada si nos especializamos en una materia y luego entramos en un trabajo que esté relacionado con esa materia. Pero creo que es natural en el deseo humano aprender de todo. No sé si tienes hijos o conoces algunos bebés, pero puedes ver por la forma en que se comporta un bebé que es una esponja natural para la información. Quiere saber de todo, de todas las cosas en el universo. Creo que ése es uno de mis mayores rencores hacia el sistema educativo. Si se insiste, tiende a actuar como una terapia de aversión y realmente alejará a la gente de aprender y de todo lo que tenga que ver con aprender. Muy rara vez la gente leerá un libro cuando por la noche lleguen a casa del trabajo, porque asocian los libros con aprender, aprender con trabajar, y trabajar con la monotonía. En vez de hacerlo, se sentarán en el sofá y verán algún culebrón, que podrá ser tedioso, aburrido y tener poco sentido, pero al menos puede estar seguros que no intentará enseñarles nada. Creo que nuestra inclinación natural como seres humanos es hacia la diversidad, y creo que en las artes también pasa igual.

Siempre intento animar a mis propias hijas: “no tienes que ser una cosa, puedes ser cincuenta cosas si quieres”. Yo puedo escribir muy bien y puedo escribir en un número de áreas muy bien. Escribo canciones muy buenas, y escribo buenos cómics, y creo que la novela que estoy haciendo actualmente es muy buena. No soy tan bueno como dibujante, pero disfruto dibujando, así que seguiré intentando expresarme a través de mi arte. No soy tan bueno como músico pero puedo tocar una melodía y soy muy buen actor cuando me dirijo a una audiencia. No hay razón por la que no debiera explorar todas estas cosas, no hay razón por la que nadie no debiera explorar todas estas cosas. Habiéndome pasado una década, al menos, clamando contra la industria del cine y sus idioteces, actualmente estoy perversamente envuelto en un corto de 10 minutos. No hay razón para limitarte a ti mismo. Eso hace más fácil a la sociedad encasillarte, pero lo que es una ventaja para las sociedades no lo es necesariamente para ti. Yo aconsejaría a la gente que fuera tan diversa y variada como deseara ser, y ése es probablemente el mensaje a través de mis libros, en las políticas sexuales, las políticas honradas, los temas sobre metafísica y magia, y medio ambiente. No hay necesidad de limitarte a ti mismo a una estricta racionalidad. La mente es un lugar libre y abierto; tenemos aquí algunas cosas extraordinarias si simplemente nos molestamos en buscarlas y desenterrarlas.

Yo intento, supongo, explorar en el grueso de mi obra de lo que es capaz la imaginación humana individual. No sólo mi imaginación humana. La imaginación es como un músculo, creo que Peter Blegvad dijo “la imaginación, al igual que un músculo, se fortalecerá con el ejercicio”, y pienso que es verdad, ninguno de nosotros posee una gran imaginación cuando empieza su camino. Mis primeras historias eran torpes, realmente no me encomendé a todo el cuidado de mi imaginación, pero en tu vida laboral haces a diario esta actividad, y a menos que seas particularmente espeso, vas a aprender unos cuantos trucos. Vas a aprender unas cuantas cosas, vas a aprender la importancia de cómo conectarlo con tu propia, creo, sagrada y santa imaginación. Ésta es la puerta a todas las cosas, a todo el éxito material, a todo el éxito metafísico, moral e intelectual. Eres capaz de imaginar un estado posiblemente antes de que llegues a él. La imaginación es la llave para todas las cosas. Es capaz de cosas extraordinarias, si hay una cosa que digan todas mis obras probablemente sea ésa. Revisa tu propia imaginación, ve qué puede hacer, creo que te vas a sorprender de verdad.

-¿Qué papel ejercen la ficción especulativa, la narración y otras formas de arte en el activismo y el movimientos para el cambio social?

Bien, “ficción especulativa”, buen término. Cuando tenía 14, sería antes de que me hubiera zambullido en el mundo de la contracultura de los 60 de la forma completa y desastrosa en que lo hice, yo era un gran fan de Michael Moorcock. Era un gran fan de sus historias de Elric, de su espada y brujería. Cuando me enteré que era el editor de una revista de ciencia ficción llamada ‘New Worlds’, pensaba que sonaba fantástico, aposté que iban a ser historias completas sobre bárbaros albinos enfermos del alma tragándose espadas de madera. Tenía 14 y estaba emocionalmente desequilibrado de la manera que lo están todos los chicos de 14 años de edad, y Michael Moorcock hizo algunas historias de espada y brujería de verdad muy buenas. Me pillé ‘New Worlds’ y me di cuenta con 14 años que no era como ninguna de las historias de ciencia ficción que había leído antes. Era auténtica ciencia “ficción especulativa”, a través de gente como J.G. Ballard y M. John Harrison, John Sladek, escritores maravillosos, y naturalmente el mismo Moorcock. Un par de importaciones americanas como Samuel Delaney y Norman Spinrad, y se volvió increíblemente radical, parecía que Moorcock hubiera secuestrado el término ciencia ficción y lo hubiera convertido en un vehículo para la ficción experimental moderna. Fue increíble, fue una corriente real. Las historias, todas no, se volvían enseguida comprensibles, siendo algunas crípticas o indirectas, pero todas hablaban de un mundo diferente que se aproximaba. Era en mucho un mundo alarmante, nada que ver con la idea de ciencia ficción standard sobre cómo nos expandimos por el espacio y colonizamos todos esos planetas y los hacemos como el mundo del western aquí en la Tierra. No, esto estaba lleno de culpabilidad radical, sugería que el futuro no estaría lleno de robots y pistolas de rayos y naves espaciales y aventuras, sino que estaría lleno de caos y colapso psicológico. Un mundo donde la gente no tuviera ni idea de qué iba a pasar o cómo deberían reaccionar ante lo que viniera.

El mundo de J.G. Ballard con su gente llegando a obsesionarse con los accidentes de tráfico de celebridades. Qué extraño y fuera de lugar parecía en esa época, por supuesto antes de que tuviéramos una princesa Diana que nos hiciera ver que esta clase de tema ocurre en la vida real. John Sladek, con su obsesión aparentemente irrelevante con la criptología y los códigos. Como si el futuro fuera a tener algo que ver con la criptología y los códigos, pero en la realidad así es como se ha vuelto. De esta forma, en la “ficción especulativa” de la escuela del nuevo mundo, que era radical, había un horrible montón de posibilidades políticas diferentes comunicándose. Más allá de la realmente tranquilizadora y reaccionaria vieja escuela de ciencia ficción, que sólo dice que el futuro de la raza humana es glorioso y que podremos seguir con nuestra forma de vida por toda la galaxia. En realidad, eso no va a ocurrir, la nueva generación de escritores de ciencia ficción lo saben bien. Es muy dudoso que alguna vez vayamos a llegar más allá de los confines de este sistema solar, porque hemos sido negligentes a la hora de cuidar de un espacio habitable que tenemos para vivir.

Por lo tanto, afirmo que la “ficción especulativa” nos da una manera de concebir el futuro y puede proporcionarnos algunas severas advertencias. Pero depende de para qué se use. Si se usa radicalmente, puede expandir increíblemente la mente, y ser una herramienta política y moral muy útil para explorar pensamientos experimentales, de cómo serían las cosas si ocurrieran, o cómo serían si no ocurrieran. Naturalmente, la “ficción especulativa” también puede ser usada para la completa evasión, que es el opuesto exacto de todo lo que sea políticamente útil. La ciencia ficción de evasión en este caso concreto es probablemente el opio de las masas. Es una maravillosa herramienta en potencia, pero con gran potencial para usarse mal.

-¿Qué conexiones ves entre la Magia y el Arte, y entre la Magia y el Activismo?

Diría que para mí Magia y Arte son sinónimos. Creo que el mundo del Arte se enriquecería enormemente si la gente que lo hace lo tratara como si hiciera Magia. Creo que la escena artística actual aquí con los nuevos artistas británicos, que parecen ser grandes perezosos conceptuales, está desarrollando una especie de concepto a medias, más un concepto en el sentido publicitario que en el sentido artístico. Es perezoso, vacío, no hay pasión tras él, ni fuego.

Si consideraran su trabajo como Magia, empezaríamos a ver de verdad arte poderoso otra vez. La mayoría de artistas del pasado que admiramos creían que al menos había algún elemento mágico en su trabajo. Algunos realmente sorprendentes, gente como Mondrian, quien pensarías que es un racionalista estricto con todas esas pequeñas cajas cuidadosamente medidas, pero no, era un teosofista. Usaba esas proporciones y colores para expresar ideas teosóficas. Picasso pasó su juventud completa absorto con el hachís y el misticismo. La mayoría de grandes músicos, los grandes artistas, los surrealistas tomaban sus señales de la Alquimia. Marcel Duchamp y su trabajo ‘La novia puesta al desnudo por sus solteros’ como una obra alquimista. Monteverde inventó la ópera como una forma de arte que podría expresar ideas alquimistas. El Arte y la Magia son en cierto modo intercambiables, pero si la gente tratara al Arte como Magia apuesto a que probablemente harían mejor Arte. A la inversa, creo que si la gente tratara a la Magia como Arte, entonces harían mejor Magia. No estoy excesivamente impresionado con la escena ocultista de hoy día. Creo que si consideraran lo que hacen como obra de arte, entonces al menos obtendrían algo creativo más allá de todos esos rituales y reuniones en logias. Algo que pudieran enseñar realmente a otra gente, algo que pudiera ser un beneficio para la cultura humana. Ésa es la situación “yo gano – tú ganas” en la que pensaría.

Con respecto a cómo la Magia y el Activismo encajan juntos, ya he dicho antes que soy anarquista. La Anarquía es para mí el polo opuesto al fascismo en el espectro político. Fascismo viene del término romano para el fardo de ramitas que se usaba para hacer la fascia [cerramiento] de la casa. La teoría subyacente es que “la unión hace la fuerza”. Eso es básicamente todo lo que dice el Fascismo, que una ramita se romperá, pero un fardo de ramitas juntas atadas como si fuera una sola cosa será fuerte. Eso el Fascismo, mientras que la Anarquía establece que no haya líderes, celebra la diversidad. Si buscas la palabra Religión en el diccionario, tiene la misma raíz que palabras como “ligar” y “ligamento”, que básicamente quiere decir atar juntos en una creencia. Ni siquiera tiene que ser una creencia espiritual. El Marxismo es una religión por definición. El Ateísmo es una religión por definición. Creo que a veces se ve en las declaraciones de Richard Dawkins, casi un dogma religioso que no apruebo. Sé que esto es un poco extremo pero a mí me parece que la Religión y el Fascismo tienen una especie de equivalencia en las esferas políticas y espiritual. Ambos hablan de unirse con otras personas en una sola creencia, lo que yo como anarquista lo encuentro algo completamente antinatural.

Por el contrario, vería la Magia como un equivalente espiritual a la Anarquía, por la que la Magia es puramente la relación de una individualidad con el universo. No es una religión, puedes adorar a un dios serpiente del siglo II que eres completamente consciente que ha sido hecho con un calcetín. La razón por la que adoro a Glycon, mi calcetín dios serpiente del siglo II, es precisamente porque nadie va a volverse lo suficientemente loco como para adorar a una criatura como ésa. No voy a tener que cargar con la responsabilidad de una religión. Uso a Glycon como punto central o símbolo a través del cual me pongo en paz con el universo, y a través del cual espero comprender un poquito mejor el universo. Es algo puramente desde la individualidad. Incluso en cosas como la Cábala se reconoce cuál es tu cábala y mi cábala puede ser completamente diferente. Todo el mundo tiene su propio equivalente de este sistema, de forma que a mí como anarquista la Magia es ciertamente un sistema mucho más agradable y propicio. Parece encajar con la Anarquía, mientras que, para mí, parece que el Fascismo y la Religión tienen cierto paralelismo.

También, en términos mágicos, la Magia incluye todas las cosas de tu vida. No va únicamente de un reino abstracto más allá, aunque se acerca a reinos abstractos del Más Allá. Va sobre todas las cosas de tu vida, sobre cómo vives, sobre cómo educas a tus hijos, sobre cómo te educas a ti mismo, sobre tu vida sexual, sobre tu vida política, de todas estas cosas que son de alguna forma indivisibles. Vivimos en una sociedad reducionista a la que le gusta partirlo todo en compartimentos manejables. Puedo ver por qué era necesario cuando nos enfrentábamos a un universo enormemente incomprensible, y el reducionismo era nuestra mejor manera de llegar con paciencia a entenderlo. Pero el reducionismo puede llevar a una situación en la que la gente se encuentre aislada en sus propias cuevas de conocimiento sin forma de relacionarse con los demás. Donde ni siquiera comparten ya el mismo lenguaje, y donde hay partes de su existencia de las que se sienten alienados. De su vida religiosa, o de su vida espiritual, o de su vida sexual, o de su vida política, creo que uno de los beneficios de la Magia es que integra tu experiencia entera en una sola manera de verlo, una sola manera de entenderlo.

En mi última conversación con mi gran amiga Kathy Acker, que falleció a finales de los 90, y que era una escritora radical, autora de ‘Blood of Guts in High School’ [‘Sangre de intestinos en el instituto’], y de otros numerosos trabajos escandalosos. Justo después de que yo me introdujera en la Magia me reuní con Kathy y le conté lo que había hecho y le dije que estaba empezando a sentir que la Magia era el trabajo más actual y audaz que había para la revolución. Ella me dijo que tenía algunas experiencias y que empezaba a sentirse exactamente de la misma forma. Con la Magia no intentas cambiar la naturaleza de un gobierno. No intentas cambiar un gobierno por otro gobierno. Lo que intentas hacer es cambiar la realidad o la forma en que la ves.

-¿Tienes algún consejo para otros escritores, músicos o artistas que crean un arte enfocado a la política?

Mi consejo es que encontréis vuestra propia voz. Probablemente cuando os encontráis en un nivel formativo estáis repitiendo las voces de otra gente, pero si las repetís lo suficiente, emergerá vuestra propia voz.. Que encontréis vuestra propia voz depende de que encontréis vuestra propia manera de ver el mundo.

Una vez que tienes una forma de mirar el mundo que sea coherente y que funcione para ti y parezca ser lúcida, entonces exprésala. Será difícil al principio, porque aunque la expreses bien no será tan bonita, clara o afilada como lo que ves en tu mente. Y quizás nunca lo será. Pero si continúas trabajando en ello entonces con el tiempo mejorarás en la expresión de lo que tienes dentro de ti. Lo importante es tener algo dentro de ti con lo que empezar. Hay artistas maravillosos que dicen que yo no soy particularmente un gran dibujante, hay gente que son buenos escritores y que no tienen especialmente un buen vocabulario o dominio de la gramática. Lo importante es tener ese fuego dentro de ti. La técnica también es importante, pero la técnica se puede aprender, llegará si continúas practicando.

También os diría que si no os publican, no sois conocidos, ni artistas o escritores ricos, no os preocupéis por eso. Eso no tiene nada que ver con el Arte. Sabéis lo gran artista, escritor o creador que sois, si tenéis algunas críticas o defectos intentad eliminarlos, intentad mejorar. Entonces os sugiero que si lo hacéis, si os ponéis en paz vosotros mismos, con vuestro arte, de alguna forma os habréis puesto en paz entre vosotros y vuestro universo del que yo hablaba que era esencial para la Magia. Diría que probablemente es el mejor consejo que puedo dar. Oh, y que no confiéis en los blanquitos.


Extraído de Sigue al Conejo Blanco

Traducción por Maese ABL


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